domingo, 8 de julio de 2012

La Realidad

Hoy tuve otro de esos sueños en los que todo se siente demasiado real. Esos sueños que lo desconciertan a uno por unos segundos al levantarse. Y se que a mucha gente le sucede lo mismo. Entonces esto me da el pie para preguntarme: ¿Qué grado de realidad tienen nuestros sueños? o, tal vez, ¿Qué grado de realidad tiene nuestra realidad?

No me voy a poner a citar los estudios científicos que explican las causas biológicas/neurológicas de los sueños, pues si bien se dice que todo se trata de "imágenes almacenadas en el subconsciente", el hecho de soñar sensaciones nunca experimentadas, por ejemplo, requiere más que una simple combinación azarosa de imágenes. Pensando sobre este punto, no puedo evitar creer en una posible "realidad paralela" dentro de nuestro propio cerebro, a la cual se accede muy parcialmente a través del sueño, a modo de espectador o personaje, dependiendo de cada uno.

Creo que aquello que llamamos realidad está sobrevaluado. Obviamente que lo que sucede, de alguna u otra manera, es y existe. Pero no creo que la existencia (por ponerle algún nombre amplio) se limite a este único plano de la realidad que visualizamos y sentimos constantemente, sino que nosotros lo consideramos la única realidad por la frecuencia con la que la experimentamos. En otras palabras: Lo único que hace real a la realidad es su continuidad con respecto a otras realidades discontinuas, fragmentadas, incoherentes y con elementos tomados de la realidad (a la que llamaré Realidad Principal) como las experimentadas en los sueños o en estados de alucinaciones intensos. Por más "real" que nos parezca una experiencia "ajena" a la Realidad Principal, siempre terminamos regresando a esta, que se mantiene inmutable y en el mismo lugar que al momento de "abandonarla", por lo cual su ventaja perceptiva para con las "demás realidades" es tan fuerte que la mayor parte de la gente la considera como único y absoluto plano de la realidad (exceptuando gente religiosa, la cual en mi opinión se fuerza a pensar en distintos planos de realidades aunque no lo crea profundamente, pero ese es otro tema).

Retomando ya dos de los items no desarrollados en la entrada "Y sí...?", toca preguntarme, a su vez, si nuestra percepción se encuentra tan limitada que sólo percibimos la "superficie del iceberg" que sería el plano de la Realidad Principal que conocemos, mientras que convivimos con distintos planos superpuestos de realidades, cada una más imperceptible o profunda que la anterior. Es decir, si vivimos sólo en lo que sería la primer capa de realidad, y que tal vez (ojalá) de alguna manera se pueda traspasar esta capa para entrar en contacto con otros planos de realidad, igual o más intensos que la conocida.

Tal vez se note un cierto disconformismo por mi parte al plantearme esto, pero siendo tan numerosas las pruebas o "pseudo-pruebas" de otras realidades existiendo en simultáneo, creo que cualquiera que contemple esta posibilidad no debería conformarse a sobrellevar sólo la Realidad Principal, plagada de limitaciones, peligros y monotonía. 


PD: O mi lenguaje es muy limitado, o el lenguaje en sí es limitado. La cantidad de palabras entre comillas que necesito para expresar una idea es tremenda.

3 comentarios:

  1. muy buena reflexión acerca de la realidad chabon!
    P

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  2. Hay realidades que se experimentan a través de los llamados 'estados alterados de conciencia', inducidos químicamente (drogas alucinógenas, p. ej.) y también físicamente (tanques amnióticos, especies de úteros artificiales). Estas realidades (¿virtuales?) a veces transcurren en otra escala temporal (relacionándolo con tu anterior post), pues personas que han 'viajado' relatan experiencias desarrolladas durante muchísimos años, eras, eones, es decir, experiencias que han rozado la inmortalidad. Todo eso está en nuestro cerebro, quizá en capas profundas que surgen al consciente ante determinadas inducciones, como las perseguidas por algunos ascetas orientales que 'han visto la luz', hecho tras el cual cualquier renunciamiento a las aspiraciones terrenales adquiere la irrelevancia (para ellos) incomprensible para nuestra cultura occidental.

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  3. Se que en mi casa hay un libro que trata exactamente de todo lo escrito en el último comentario, pero todavía no pude encontrarlo y no se como se llama tampoco...

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